61. Oí a alguien hablando de ir al purgatorio después de morir. ¿Qué es eso?
La Iglesia Católica Romana enseña que los cristianos que se mueren pero son imperfectamente purificados de sus pecados deben sufrir en un fuego de limpieza. Afirma ser capaz de conceder indulgencias que liberan almas del purgatorio para ir al cielo.
¡Qué idea tan horrible! Los cristianos que mueren van directamente al cielo para estar con Jesucristo. Dijo al ladrón arrepentido que moría en la cruz junto a si, "En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso" (Lucas 23:43).
En el momento en que muere un creyente en Cristo, los ángeles lo llevan a la presencia de Dios en el cielo para estar con el Señor y los espíritus de hombres y mujeres justos que murieron delante de él (Lucas 16:22; 2 Corintios 5:8). Es bueno vivir y servir Dios en la tierra, pero es mucho mejor morir y estar con Cristo (Filipenses 1:21-23).
La iglesia no tiene la autoridad para perdonar los pecados. La iglesia sólo puede predicar la promesa de Dios que Él perdona a todos los que creen en Cristo (Hechos 10:43). La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado (1 Juan 1:7). Su sacrificio de una vez por todas ha salvado completamente a Su pueblo (Hebreos 10:14). No podemos añadir a ni quitar de Su obra perfecta de expiación. Sólo podemos descansar nuestros corazones en Él, confiando en que Cristo es suficiente para llevarnos al cielo.
Es verdad que si confiamos en Cristo pero no somos muy fieles, entonces perderemos recompensas en el cielo que hubieramos ganado (Mateo 6:20; 1 Corintios 3:12-15). Esto debe motivarnos a servir al Señor con todos nuestros corazones. Pero las almas de los cristianos piadosos no necesitan temor a morir como si la muerte los llevara a más sufrimiento. La muerte para ellos es la entrada en paz y descansar de todas sus tristezas (Isaias 57:1-2). "Bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor" (Apocalipsis 14:13).