Preguntas difíciles sobre Dios

19. ¿Cuáles son los siete espíritus en Apocalipsis 1:4b?

El versículo de la Biblia del que estás hablando es éste: "de aquel que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono" Tu pregunta no es fácil de responder. Algunos han considerado a los "siete Espíritus" como ángeles, basados en textos tales como Apocalipsis 15:1. Pero eso parece poco probable, porque Apocalipsis 1:4 parece poner los "espíritus" en el mismo nivel que el Dios eterno como la fuente de bendición.

Lo más probable, "siete Espíritus" se refiere al Espíritu Santo como el Espíritu del Cristo exaltado que es derramado en la iglesia con la plenitud de las bendiciones del pacto. Como siete es el número de plenitud divina, el Espíritu Séptuple de Cristo representa la plenitud de la gracia de Dios.

El número siete nos recuerda a las muchas obras que hace el Espíritu, porque Él es el Espíritu prometido (Hechos 2:33,) el Espíritu de verdad (Juan 14:17) el Consolador que permanece con Su iglesia (Juan 14:15, 18) el Espíritu de vida (Romanos 8:2) y el Espíritu de resurrección (Romanos 8:11) Además, la plenitud del Espíritu Santo es evidente como Regenerador, Iluminador, Maestro, Guía, Invitado, Santificador y Autor de la oración. Él condena, trae, limpia, ayuda y sella a los elegidos de Dios.

Isaías 11:2 da siete títulos al Espíritu Santo, "Y reposará sobre Él [1] el Espíritu del Señor, [2] espíritu de sabiduría y [3] de inteligencia, [4] espíritu de consejo y de [5] poder, espíritu de [6] conocimiento y de [7] temor del Señor." En contexto, esto se refiere al don del Espíritu de Dios al gran Rey descendido de David, Jesucristo.

Así, Apocalipsis 1:4-5 es la bendición de Dios Padre (quien es, era, y ha de venir, v. 4a); Dios el Espíritu Santo ("siete Espíritus," v. 4b); y Dios el Hijo (Jesucristo, v. 5.) Es por eso que se utiliza como una salutación o bendición en los servicios de la iglesia, porque declara la plenitud del Dios trino como la fuente, el habilitador, y el objeto de toda verdadera adoración.